Punto de vista de Lila
Guardé el móvil quemador pegado con cinta bajo el cajón del armario del baño, envuelto en una bolsa de plástico para que el vapor de la ducha no lo estropeara.
Cada mañana lo revisaba con el cepillo de dientes aún en la boca, el corazón aporreando como un pájaro contra mis costillas. Algo resonaba en mi cráneo mientras escupía la pasta, me enjuagaba, me ponía el vestido que Leander hubiera dejado preparado, sonreía a Gracia como si todo estuviera bien.
No me había tocad