Punto de vista de Lila
Después de su recuperación, Leander había estado mucho tiempo lejos de mí, y no me refiero solo a fuera de casa.
Me refiero a lejos de mí.
La distancia no fue algo ruidoso ni dramático. No cerraba puertas de golpe ni gritaba. Se instaló despacio, en silencio, como niebla colándose por debajo de una puerta. Un día estaba a mi lado en la cama, cálido, firme e insoportablemente cerca, y al siguiente se sentía como una sombra pegada a la pared, alguien que compartía mi aire