Punto de vista de Lila
Me desperté dolorida en sitios que ni sabía que podían doler.
Los muslos me ardían. La espalda parecía raspada con lija. La mandíbula aún me dolía por la corbata que me había metido en la boca anoche. El anillo de rubí pesaba en mi dedo, atrapando la luz de la mañana que se colaba entre las cortinas como si se riera de mí.
El brazo de Leander me rodeaba la cintura, su pecho pegado a mi espalda, su aliento cálido en mi cuello. Dormía como un muerto, pero en cuanto intent