Las dos caminaron juntas de regreso al área de diseño, con Amanda luciendo un poco más aliviada. Sin embargo, mientras Axara la observaba, no podía evitar pensar en cómo lidiar con Derek Ferrer, un hombre que, según Amanda, parecía disfrutar de complicar la vida de los demás. Esa preocupación quedaría pendiente, pero algo era seguro: no iba a permitir que su amiga siguiera sufriendo en silencio.
Axara irrumpió en la oficina que compartía con Cael, dejando que la puerta se cerrara con un estruen