Axara dejó los folletos sobre la mesa y suspiró profundamente antes de girarse hacia él.
-Cael... el jefe de esa área me da escalofríos. Es más cruel que tú. Y eso ya es mucho decir.
Él rió con una calidez que contrastaba con la descripción que acababa de escuchar.
-¿Más cruel que yo? No sabía que tenías tan mala opinión de mí -bromeó, sonriendo mientras rodeaba su cintura con ambos brazos.
-No lo digo en serio... bueno, tal vez un poco -respondió ella con una sonrisa traviesa-. Pero en serio,