Capítulo 99. Declaración inesperada
—Mi hermano no lo sabe —masculló Adriana—. Sería demasiado para él, si supiera iría a matarlos con sus propias manos y no quiero que muera.
Victoria llena de pena abrazó a Adriana.
—Gracias a Dios que no te hicieron nada, no podría soportar que otra chica fuera dañada por mi culpa.
Adriana devolvió el abrazo con dificultad.
—No es mi caso, y estoy segura que tampoco el tuyo. Mathew me estuvo explicando lo que haces, quiero ayudar. Ya no quiero ser mafiosa, no quiero sentir otro dis