Capítulo 98. Al menos una pista
Alessandro se echó a reír a carcajadas.
—Estás muy romántico hermanito, será la leche materna que te pone así…
—No es gracioso Alessandro, la niña está como le da la gana, la condenada, tú estás aquí, no eres ciego como mi amigo.
—Mi cabeza está en su lugar, no te preocupes, no me cortaré las venas si Michael decide hacer su vida con ella.
—Pero te gusta…
El teléfono móvil de Alessandro sonó.
—Salvado por la campana —dijo el empresario señalando su celular y se alejó para cont