Capítulo 48. No fue Halcón
El ilustre señor de la mafia don Massimo Coppola aún con una sonrisa en el rostro, sirvió una copa de brandy en su estudio.
Suspiró dispuesto a relajarse, sus nietos, los hijos de su hija mayor tenían una resistencia increíble y eran unos desadaptados de los que estaba orgulloso, él los adoraba y cuando los recibía en su casa eran los días más parecidos a una vida normal que tenía en su vida.
En cuanto volteó vio a Franco Slashdot sentado en el sofá de su estudio, lo apuntaba con un