Capítulo 23. Capricho
Stefan llevó a Victoria a un restaurante, su apariencia era relajada, una camisa desabotonada hasta el tercer botón aunque era manga larga, de color azul oscuro contrastaba con sus ojos claros dejaba ver una cadena gruesa de oro y sus tatuajes.
Victoria llevaba un vestido rojo de minifalda y sandalias altísimas.
El restaurante era muy bonito y lujoso, Stefan le abrió la silla para que se sentara y estaba de buen humor.
Victoria seguía desconfiada.
— ¿Por qué me ves así? —Preguntó