Capítulo 22. Una opción
Victoria abrió mucho los ojos y aunque a Stefan le hubiera gustado que se enrojecieran sus mejillas, por el contrario ella se puso muy pálida.
Eso le enfureció, no podía creer que fuera tan repugnante para ella.
—Prometiste dejarme ir —susurró Victoria.
Stefan se calmó a sí mismo, sabía que debía ser astuto.
—Y mantengo mi palabra, si al final de este viaje te quieres ir podrás hacerlo, pero confío en que preferirás quedarte.
Victoria no dijo nada, pero estaba más que segura q