En la sala privada del hotel, la atmósfera era densa.
Sean se mantenía de pie, con los ojos fijos en su teléfono, esperando algo más que noticias: una dirección, una pista, una razón.
El dispositivo vibró.
Era Damian.
—¿Qué tienes? —preguntó Sean, directo.
—El BMW M8 que buscas salió de Noosa hace poco. Lo registramos en la carretera Costera Norte. Pero después… desaparece.
—¿Desaparece cómo?
—En un tramo rural sin cámaras apenas hay señal. Un lugar donde las luces de la ciudad y