La reunión se desarrollaba en la sala ejecutiva principal del hotel. Una mesa larga, carpetas abiertas, proyecciones de expansión por regiones, y Julie al frente, explicando con convicción el valor emocional detrás de cada campaña. Su voz era clara. Su postura, firme. Ninguno de los presentes dudaba de su capacidad.
Pero en medio de una exposición sobre la adaptación cultural en hoteles boutique, su teléfono vibró.
Julie, con un gesto casi imperceptible, lo desbloqueó.
El mensaje no tenía remit