La casa de Julie olía a lavanda y orden.
Sobre la cama, la maleta estaba semi abierta, ropa cuidadosamente doblada, documentos en una carpeta con el sello de Wilton & Co. y una manta suave que no pensaba usar durante el vuelo, pero sí al llegar.
Julie caminaba con calma.
Su vientre, ya notorio desde el perfil, definía la cadencia de sus pasos.
Estaba en el mes seis.
Y aunque algunos podrían decir que una mujer embarazada no debería cruzar medio mundo por sorpresa, ella no veía alt