La mañana empezó con los teléfonos en alerta y las agendas en pausa.
Julie seguía en la suite del hospital, recuperándose.
Emily había pasado la noche reescribiendo el informe creativo de la campaña.
Sean, con la mandíbula apretada y las manos afiladas de tensión, llevaba ya tres llamadas al equipo legal.
Y Luca… estaba en movimiento.
El video de Savannah manipulando la copa y dejando el frasco en el bolsillo de Sean era claro.
Imposible de discutir.
Ni ambigua ni sugerente.