Julie estaba en la suite, revisando documentos en la pantalla mientras la tarde se deslizaba sobre Manhattan. Un nuevo mensaje de David Waterson acababa de llegar: confirmación del itinerario, reunión con inversionistas, y una cena informal donde se discutirían ajustes del concepto creativo para el hotel de Notting Hill. El vuelo salía al día siguiente y la noche prometía más tensión que glamour.
Marcó a Emily.
—¿Estás cerca?
—A dos pasillos del restaurante. ¿Todo bien?
—Tengo que volve