Julie observó ambos autos un momento más, luego volvió la mirada hacia Sean, con una chispa en los ojos.
—¿Y si escojo el que menos lo parezca?
Sean ladeó la cabeza.
—Hoy no importa cuál conduces.
Importa cómo te miran después.
Julie sonrió.
Y supo que iba a disfrutar cada semáforo.
El sol aún se abría paso entre los edificios de Londres cuando el **Jaguar F-Type R amarillo** giró por la calle principal que conducía a la entrada de **Sell Publishing**.
El motor ronroneaba com