CAPÍTULO 27. Un viaje conveniente.
Valentina no duerme en toda la noche. Cuando el amanecer asoma por la ventana, ya sabe lo que tiene que hacer: salir de esta casa y enfrentar a su padre. Valentina se sienta en el borde de la cama.
Tiene que salir. Tiene que ver a su padre, mirarlo a los ojos y exigirle la verdad. Pero no puede simplemente llamar un taxi. Esta mansión está demasiado lejos de cualquier cosa, y los guardias no permitirán que cruce el portón sin autorización de Alejandro.
Se pregunta cómo demonios va a hacerlo. Po