Capítulo 85.
—¿Qué esperas, Ethan? ¿No decías que me ibas a matar? ¡Tira de una vez!—, gritó Lysander, dando un paso al frente y presionando su frente contra el cañón frío de la pistola.
Ethan temblaba tanto que el arma se movía contra la piel de su enemigo. Sus ojos, empañados por las lágrimas y el alcohol, buscaban una pizca claridad que simplemente no existía en su interior.
La rabia que lo había traído hasta aquí se evaporó de golpe, reemplazada por un pánico asfixiante. Sus dedos, entumecidos, perdier