Capítulo 59.
El helicóptero hacía batir sus poderosas hélices sobre el salón de cristal, una estructura de ingeniería sorprendente que se encontraba suspendida sobre un acantilado de roca negra.
Las aspas cortaban el aire salino con un sonido violento mientras que la máquina aterrizaba justo en el lugar que Alexander Scott lo deseaba. La plataforma privada tenía las iniciales del poderoso magnate.
Evangeline bajó primero, el viento le azotaba el rostro y el vestido, pero no bajó la cabeza. Ella no se quer