Capítulo 20.
«En la mansión Valardi»
—¡No lo puedo creer!—, gritaba Ethan, enojado y lanzando al piso todo lo que había sobre la mesa del comedor.
Evany lo acompañaba, pero ella estaba callada. Era como si su mente estuviera en otro lugar, mientras se quedaba en las sombras de un rincón.
—¿Cómo lo hizo?... ¿Cómo lo hizo?—, se preguntaba Ethan a sí mismo, con la mano en la frente y la otra en la cintura, y con sus nervios al borde de un colapso—, ¿Cómo pudo alterar los resultados de esa prueba?
Evany finalmente reaccionó. Salió del pensamiento donde su mente estaba viajando, y supo que esa era la oportunidad perfecta para inyectar un poco de veneno en la mente ya trastornada de Ethan.
—¿Y si se acostó con el director del laboratorio?—, dijo Evany, con un comentario ligero y tímido, pero totalmente cargado de veneno y malas intenciones.
Ethan dejó de destruir sus cosas por un momento y volteó rápidamente la mirada hacia su novia.
—¿A qué te refieres? ¿Qué quieres decir con eso?
Evany arqueó