El ambiente en la mansión Blackwood estaba cargado de tensión, como si el aire mismo se hubiera vuelto demasiado pesado para respirar. Liam e Isabella seguían en posición de combate, listos para destrozarse mutuamente, mientras Amadeus se mantenía imponente, evaluando la situación con mirada calculadora.
Pero antes de que el enfrentamiento pudiera desatarse, un nuevo sonido irrumpió en la estancia.
El eco de pasos resonó en el mármol, y una voz firme y autoritaria se alzó sobre el caos.
—¡Ba