La tarde caía con un tono grisáceo que parecía presagiar algo. Desde el ventanal, el jardín se veía tranquilo, pero en mi pecho latía una tormenta. La paz que creía haber construido con Damon se tambaleaba, otra vez, por una sombra del pasado.
El mensaje había llegado horas antes. Un número desconocido. Pero el nombre… imposible de olvidar.
"Tenemos que hablar. Sé cómo sacarte de ahí. Esta vez funcionará. Tengo lo necesario para destruirlo."
—Tom.
Mi pulso se aceleró. No veía a Tom desde aquell