El primer día en la nueva mansión termina envuelto en una tensión que se filtra por cada rincón. La madrugada avanza lentamente, pero el sueño no llega. Estoy en la cama, mirando el techo, preguntándome cómo llegamos a este punto.
Damon siempre ha dado la impresión de tenerlo todo bajo control. Su casa, su gente, cada movimiento. Pero Liam apareció como una sombra entre la niebla y lo derrumbó todo, como si nada. Como un niño que sopla un castillo de cartas y lo ve caer sin remordimientos. Y yo