POV ALEKSEY ROMANOV
El comedor estaba tan lleno de ruido que apenas podía escuchar mis propios pensamientos. Risas, voces superpuestas, el tintinear de cubiertos contra porcelana…un caos ordenado que a mi familia siempre le había parecido normal.
Me dejé caer en la silla, observando sin interés cómo todos se acomodaban. Adrik ya estaba ya recostado con esa sonrisa tétrica suya que parece que nunca desaparece; Artem y Lia entraron tomados de la mano, acaparando miradas. La primera aparición oficial de ellos como pareja.
Akin no perdió tiempo en provocar, y Lia tampoco en morder el anzuelo. No me molesté en seguir la conversación, pero cuando Adrik habló de Grecia, supe que aquello iba a ir en dirección incómoda para él. Ana lo remató, y Akin casi se ahogó de la risa. Aleksander, como siempre, agregó leña al fuego. Todo típico.
Yo me limité a escuchar y comer. No estaba para opinar. Tenía demasiados problemas encima, y el mayor de todos estaba sentado justo al lado mío.
Una semana había