Massimo está distraído y sumido en un extraño silencio mientras vamos camino al casino, y por primera vez agradezco ese silencio ya que no puedo dejar de pensar en la nota que encontré en su billetera esta mañana.
La camioneta se detiene y baja para después tenderme la mano y ayudarme a bajar, veo a varias personas que están en la entrada del casino.
—No sé si me agrade como te miran algunos—dice Massimo a mi lado mientras avanzamos hasta adentro con mi brazo entrelazado al de él—Siento que qui