Después de un desayuno caótico preparamos a los niños para su salida.
Cuando el timbre suena ya los chicos están listos para salir y divertirse
—¡Hola mi cielo! — Chiara me abraza antes de encaminarse al salón seguido de Orazio que deja un beso en mi mejilla antes de ir tras su esposa
—Las niñas están emocionadas por salir un rato—les digo— ¿están seguros que quieren llevar a Pietro? —pregunto insegura ya que sería la primera salida sin mi —Podemos quedarnos con él
—Aurora—me corta Orazio con u