—Te traje el desayuno—Me remuevo en la cama la mañana siguiente. Massimo solo lleva ropa interior y una bandeja en las manos— ¿Dormiste bien? —pregunta mientras deja la bandeja en la cama y se inclina para darme un beso
—Mejor que nunca—respondo con una tonta sonrisa que es el reflejo de la suya
—Bien—dice satisfecho—Ni hoy ni mañana voy al casino—me informa—Me quiero quedar contigo ¿qué dices?
—Me gusta la idea—respondo sentándome en la cama para tomar una tostada—Me gustaría comenzar a desocu