Massimo estaciona el auto frente a la hermosa villa de Lissa y Conté, donde vamos a celebrar una barbacoa en honor a Ilyana. Anoche fue un éxito y me divertí con mi amiga como no lo hacía hace mucho.
Sin embargo, hoy no puedo dejar de pensar en la cita que Massimo tiene esta tarde. Me carcome imaginarlo engañándome. Cundo le conté a Lissa su reacción fue de incredulidad. Salgo del auto y abro la puerta de atrás para sacar mi obsequio.
No sin dejar de comerme con los ojos a mi esposo que hoy se