No podría sentirme más feliz.
Era mi boda.
La ceremonia fue hermosa y emotiva.
The one de Kodaline suena mientras Damián y yo nos movemos de manera suave en medio de la pequeña pista de baile que han dispuesto.
—¿Te gusta como quedo todo? — pregunta en voz baja.
Lo miro ante de dejar un suave beso en sus labios.
—Lo amo—suspiro.
Miro su mano donde la alianza descansa.
La mía es igual, solo que más pequeña.
Son de platino y en el interior tienen la fecha de hoy.
Las ha traído desde Francia.
—Al