¡Está aquí!
No puedo creer que Lima esté en el pueblo.
Viajo de Francia hasta aquí para darme la sorpresa.
Cuando lo vi, creí que estaba viendo un espejismo. Sin embargo, su beso me demostró que estaba equivocada. Lincoln fue a recogerlo temprano. Cuando estaban por llegar, mi madre me envió por los huevos.
¡Es una lianta en toda regla!
Pero, agradezco que nos dieran espacio.
Ninguno se ha aproximado hasta donde Damián y yo estamos. Decidimos dar un paseo por la granja para poder hablar d