Christhopher se encontraba en su oficina, con la puerta entreabierta, mientras la luz del sol se filtraba a través de la ventana. Gala, con un vestido corto que acentuaba sus curvas, se había acomodado en el sofá frente a él. La atmósfera era tensa pero cargada de nostalgia.
—Muchas gracias por ayudarme, Chris... —dijo Gala, tomando su mano con suavidad, sus ojos celestes brillando con sinceridad—. Sé que han pasado años, pero yo siempre te he recordado con tanto cariño.
—Y yo a ti... —resp