Luciana pasó toda la mañana disfrutando del tiempo con Elizabeth y Gala, sintiéndose cada vez más emocionada por los preparativos de su boda. Al mediodía, decidió dirigirse a la oficina de Christopher. Ya tenía en mente el restaurante perfecto, pero necesitaba que él le confirmara la fecha para hacer la reserva.
Al llegar a la oficina, se dio cuenta de que Christopher no estaba en su escritorio. Una ligera preocupación se apoderó de ella, así que decidió ir al despacho de Alessio, su mano der