Christhopher había notado muy extraña a Luciana en los últimos dos días. Sentía que algo le estaba escondiendo. En ese momento, él se encontraba con Alessio, su mano derecha, charlando sobre los traslados de su mercancía, pero lo notó extraño.
—¿Qué te pasa, Alessio? —preguntó Chris, frunciendo el ceño.
—No es nada. —Alessio intentó restarle importancia, pero la tensión en su voz era evidente.
—Te he notado raro y tienes chupones en el cuello... —bromeó Chris, riéndose. —No me digas que tienes