90. Amenaza
Sintió cómo el aire se comprimía en su pecho, una mezcla de incredulidad y asombro se apoderaba de él. La grabación se detuvo abruptamente, pero eso era suficiente para sumirlo en un torbellino de dudas y autodesprecio.
No podía entender cómo su voz, claramente intoxicada y confundida, se había comprometido en algo tan traicionero. No era él, no en su mente clara y lúcida. Algo debía haber alterado su percepción esa noche.
—No es posible... esto... esto tiene que ser un engaño —balbuceó, buscan