Lunes. Última semana en Valverde.
Llegué a la oficina a las 8 AM con plan claro: cerrar todos mis proyectos pendientes, transferir documentación final, y salir limpiamente. El plan duró hasta las 10 AM.
Mauricio apareció en mi oficina con expresión que no presagiaba nada bueno.
—Necesito que vengas a mi oficina. Ahora.
—¿Qué pasó?
—Ricardo. Ven.
Lo seguí por el pasillo. En su oficina, Mauricio cerró la puerta. Abrió su laptop. Giró la pantalla hacia mí.
—Mira esto.
Era reporte de análisis de ri