Sofia:
El lobo bebía del biberón con verdadero entusiasmo.
—¿Pasaste mucho trabajo para encontrarlo?- preguntó ella a la sumisa.
—Un poco. Allí abajo casi no hay iluminación y hay demasiadas cosas acumuladas por todas partes.
¿Por qué tendrían los Ivanov cosas de bebé sin estrenar en el sótano? Sofía se preguntó, ve tú a saber, en esta familia todos están locos.
—Gracias Ludmila.
—Para servirle, señora.
La sumisa se movió en dirección a la puerta.
—Oye.- la llamó ella.- ¿dónde podría con