—¿ Qué novedades hay?- masculló.
—El señor Krasnir lo espera en su despacho en cuanto usted guste. Estará a su entera disposición una vez regrese a Moscú.
Era demasiado pronto. Apenas había pasado una semana desde lo del bombazo en el hotel. Yura y Oleksander sobrevivirían, con secuelas menores, pero sobrevivirían. Sin embargo, sabía que no podía precipitarse a regresar a Moscú. Sus informantes dentro de la ley le habían recomendado mantener un perfil bajo hasta que se calmaran las aguas, pero