Capítulo sesenta y nueve. Cena en familia
Donna
Esta noche el comedor del rancho esta particularmente diferente, la tristeza y el desasosiego flotan en el aire como un globo aerostático. Es el miedo que tengo al saber que mañana al mediodía estaremos en Manhattan y que no solo la burbuja se romperá, sino que las cosas no serán sencillas o, al menos no tanto como Jake las quiere hacer ver, al menos no para mi después del comentario que hizo hace casi cinco días de haber llegado del hospital.
Sus palabras aun dan vueltas en mi cabeza y,