Capítulo ochenta y nueve. Extraña noche
Donna
—¿Estás seguro de que Derrik va a estar bien? —pregunto mientras acomodo la cama de mi hijo. Bárbara me regañó porque le pedí hacerlo, me dijo que en este lugar había personal especializado y de confianza. Me disculpé y le dije que me gustaba hacerlo —. Es un verdadero manicomio ahí fuera. Tengo un poco de temor —niega.
—Todo saldrá muy bien. Thiago me cree un imbécil y Sasha un cobarde, se tragarán el anzuelo, te lo aseguro —lo dice con tanta convicción que casi le creo.
—Yo, no quiero c