Capítulo noventa. Mi declaración de amor
Jake
Otro ruido parecido al anterior nos asusta de nuevo. Me dirijo con Donna de la mano caminando rápido hacia el interruptor que alimenta la electricidad de todo el piso. Se escucha el ruido nuevamente con mas fuerza y esta vez Donna grita aterrada. Bajo la pequeña palanca y la iluminación nos deja ciegos por un momento para luego darme cuenta de donde viene el ruido tortuoso.
—Es una ventana —miro a mi esposa y esta tiene los ojos muy abiertos —. Es la misma ventana que destrozó el árbol que