Capítulo ochenta. Una rara complicidad
Donna
Jake toca el timbre de la enorme y opulenta residencia Connely. Una mansión de mas o menos mil quinientos metros cuadrados con una estructura minimalista que consta de piedra, acero y cristal. Es la primera vez que la veo de este modo. Por primera vez la percibo como una enorme casa que me acogió cuando mas lo necesitaba. Se siente el calor que emana y solo es amplio el frente con la puerta de madera de cedro que parece una estatua modelada por los dioses.
Amo esta casa.
He vivido una cant