Cuando me desperté, me sentía muy confundida. Poco a poco, comencé a recordar algunas cosas. Me acordaba de Adrián, de que había sido mi esposo y de que habíamos hecho el amor muchas veces, pero había detalles que no recordaba totalmente como el embarazo de Thomas.
Sin embargo, él no me daba tiempo de pensar porque me tenía agarrada de la cintura y, mientras dormía, había esposado mi muñeca a la suya.
—Buenos días, preciosa —dijo, despertando al notar mi movimiento.
—Adrián, ¿qué estás h