Suya nuevamente.
Cuando abrí los ojos, me encontré en una cama rústica dentro de una cabaña. Mis primeros impulsos fueron levantarme y buscar a Thomas, pero al intentarlo, me di cuenta de que estaba esposada. En ese momento, Adrián entró con una bandeja de comida y la dejó a un lado de la cama.
— ¿Dónde está Thomas? ¿Qué me has hecho, Adrián? Mi papá debe estar buscándome —exclamé, sintiendo el pánico crecer en mi pecho.
— Nunca nos encontrarán, y no grites, me costó mucho trabajo hacer dormir a Thomi —resp