Duncan se mostraba exteriormente frío, con rabietas y diciendo que no quería ver a Liberty, pero ahora que la veía, sus miradas se volvían ávidas y se clavaban en el rostro de Liberty, deseando grabar lo en su corazón.
Abrió la boca para decir algo, pero sintió que se le atascaba la garganta y no salió ni una palabra.
¿Era un sueño?
Había dicho que no iba a ver a Liberty, que sus padres nunca dejarían entrar a Liberty.
Definitivamente estaba soñando.
Duncan volvió a cerrar los ojos.
Cuando el su