Margaret quería entrar.
Harrison la detuvo del brazo y le dijo: —Ya entró Liberty, deja que ella lo resuelva.
Los dos guardaespaldas dijeron con amargura: —Señor, si no entramos, el señor Duncan nos culpará.
Harrison y Margaret eran los padres de Duncan. Duncan no podía hacerles nada a sus padres, pero ellos eran solo guardaespaldas.
—Vosotros dos entrad a lidiar con la situación.
Harrison mandó a los dos guardaespaldas que entraran. Creía que ellos no se atrevieron a hacerle nada a Liberty.
Aun