Di que si
El vuelo fue tranquilo y ameno; estábamos viendo los últimos detalles con Leandro sobre la nueva empresa que habíamos creado. S.L. Hoteles estaba siendo todo un éxito: comenzamos nuevas construcciones en algunas ciudades reconocidas y en otras que no lo son tanto.
Miré a Leandro de reojo mientras estábamos por aterrizar; sus nervios eran evidentes aunque tratara de disimularlos. No sabía el porqué, pero tenía aquella sensación de que algo extraño ocurriría, no de una mala manera, más b