Berta había terminado de ordenar los bocadillos de la estantería y volvió a mirar a su mamá: —¡Tienen un buen estado de salud mental!
—¡Tu mamá no!—Pablo se rió—. ¡A ella le da igual que alguien le diga algo sin hablar con ella del dinero!
—¡Pablo García!
Mónica le lanzó una botella de agua directamente, casi golpeando a Pablo en la cabeza.
—En serio—Mónica miró a Santiago, que estaba trasladando la mercancía—. Desde que tenemos a este tipo, ¡nuestra vida es mucho más tranquila!
—¡Leo dijo que B