Daniel miró hacia el brillante sol... Por un momento sus ojos se estremecieron.
Pero mantuvo la calma aparente—Oh, eso... En realidad, a veces cuando hace buen tiempo, me duele el hombro. Je, la zona austral está junto al mar, el aire es húmedo, mientras haya un poco de humedad, este hombro mío está incómodo.
Soledad ya no sabía qué decir.
Su corazón se agitó con un sentimiento cálido al pensar en lo que había dicho Lucía:— Le gustas tanto, pero no sabe cómo expresarlo.
En su mundo, nadie lo exp