Los labios de Clara se crisparon ligeramente al mirar a Henry, sin poder decir ni una palabra.
—No ... nada—Clara forzó una ligera sonrisa:—Su Majestad, la vista judicial tarda mucho, ¿estás cansado? Te acompañaré a descansar ...
—¡Quiero la verdad!— Henry gruñó por lo bajo:—¿A quiénes buscas?
Clara se quedó inmóvil y volvió la mirada hacia Lola.
—¡Qué pasa!—Dijo con fuerza cada palabra:—Lola, tú ... ¿Qué coños estás haciendo?
—Su Majestad—Lola parecía desconcertada—, según las pistas que me dio