—Entonces... cuando te fuiste de la Ciudad Central, ¿quién te acompañó?— dojo Lucía mientras la miró fijamente.
Brenda sonrió, sabía lo que ella quería preguntar.
—Ese día, ninguno de los dos vino. Me fui discretamente, sin decirle a nadie.
—¿Ah, en serio?
—Creo que es mejor dejar las cosas en manos del tiempo— dijo Brenda con una actitud desprendida—, como dijo Catalina, ¿no es emocionante trabajar en la carrera? Hmm... ahora mismo quiero concentrarme en pulir mi próxima obra. ¡Estoy aquí para